Cuando hablamos de churros o porras nos referimos a alimentos diferentes. No sólo por el tamaño, también por los ingredientes que contiene cada uno de ellos. Aunque aparentemente son muy similares y lo único que varía es su tamaño, lo cierto es que también varía su preparación.
Definiciones
Para empezar, haremos referencia a la definición que la Real Academia Española (RAE) realiza de cada uno de ellos:
- Churro: Fruta de sartén, de la misma masa que se emplea para los buñuelos y de forma cilíndrica estriada.
- Porra: Fruta de sartén, parecida al churro, pero más gruesa.
Si bien es cierto, en muchas ocasiones dependerá del lugar en el que nos encontremos. Incluso dentro de nuestro país, en función de la Comunidad Autónoma o ciudad en la que estemos, existen diferencias a la hora de denominar uno u otro. Por ejemplo, en algunos puntos de la Comunidad Valenciana o Andalucía se denomina churro tanto al churro en sí como a la porra. Sin embargo, en Zaragoza o en Madrid, establecemos una clara diferencia entre churro y porra.
Recetas
El propio Heraldo de Aragón reflejó en un artículo la diferencia entre churros y porras haciendo referencia a la receta de cada uno.
Para elaborar churros necesitamos harina de fuerza, agua y un poco de sal. Sin embargo, para elaborar las porras necesitamos también bicarbonato sódico. Aquí encontramos la primera diferencia de uno y otro.
Por otro lado, a la hora de prepararlos, la masa de los churros se mezcla con agua hirviendo y se remueve hasta que ésta coja cuerpo. En el caso de las porras, el agua no debe estar hirviendo sino a 40 grados, y se va mezclando poquito a poco con la masa.
Otra de las diferencias la encontramos en la fase de fritura. Para los churros es necesario que el aceite esté a 195 grados y, para las porras, a 205 grados aproximadamente.
Si después de esta explicación se ha quedado con ganas de degustar los deliciosos churros y porras que elaboramos en Grupo Cimorra puede encargar su desayuno en nuestra tienda online.
