Aunque lo más común es comer los churros con chocolate o espolvoreados con azúcar, lo cierto es que pueden combinar a la perfección con productos salados. En este sentido, la innovación y la imaginación no tienen límites.
Basta con echar un vistazo en internet para encontrar numerosas opciones que, con las materias primas idóneas, el conocimiento y la experiencia de nuestros maestros churreros, permite crear unos churros perfectos para aquellas personas que prefieren alimentos salados.
La churrera Sandra Lafuente ha sacado a la venta el churro con queso y crema de pimiento (de piquillo o de padrón) y también los churros con queso, jamón y anchoa. En Madrid, Maestro Churrero pone a disposición de sus clientes los “Churros Deluxe”, y éstos están rellenos de ingredientes salados como el queso brie con sobrasada, ensalada de atún, pulpo a la gallega o jamón con salmorejo.
Una combinación muy aragonesa son los churros rellenos de ternasco con patata y vino tinto. Otra opción es el txanguro con aguacate, el queso de cabra con tomate rosa y albahaca, o el bonito con pimiento del piquillo y queso Philadelphia.
También podemos optar por churros de patata, queso Parmesano y mostaza, o los churros de patata con képchup y, por qué no unos churros con nuestro preciado jamón serrano.
Como podéis observar, un sinfín de combinaciones. Así, nuestra inquietud por innovar, probar cosas nuevas y sorprender a nuestra clientela hace que estemos en constante evolución y, ¿quién sabe?, quizá algún día nuestros churros salados puedan ver la luz.
