A la mayoría nos agrada y es un alimento que no suele faltar en ninguna despensa. Hablamos del chocolate, esa combinación homogénea de pasta de cacao o cacao en polvo y azúcar pulverizada que, en función de la mezcla, da lugar a una amplia variedad de chocolates con características diferentes. Por eso hoy queremos analizar qué tipos de chocolates existen y qué caracteriza a cada uno de ellos. Y es que no es lo mismo el chocolate negro que el chocolate con leche o el blanco.
- Chocolate negro. Contiene, como mínimo, un 43% de cacao. El porcentaje de cacao determina también su amargura, es decir, mayor cantidad de cacao hace que el sabor sea más amargo y, al mismo tiempo, contenga menos porcentaje de azúcares y grasas.
- Chocolate con leche. Mezcla el chocolate negro que hemos nombrado anteriormente con la leche. Su color es más claro, marrón, y no tan oscuro como el chocolate puro.
- Chocolate blanco. Para obtenerlo se mezcla manteca de cacao con azúcar y materias sólidas de la leche. En este caso, como su propio nombre indica, el chocolate blanco es de color blanco. El color se debe precisamente a la falta de cacao en su elaboración.
- Chocolate con frutos secos o cereales. El chocolate combina perfectamente con diferentes ingredientes. Algunas de las variaciones que podemos encontrar es la combinación de chocolate con frutos secos o cereales. El chocolate puede ser puro o con leche, y los trozos de frutos secos o cereales pueden encontrarse enteros o troceados.
- Chocolate con frutas. Similar a la opción anterior, podemos mezclarlo con frutas enteras o troceadas, desecadas o confitadas. Por ejemplo, el chocolate con trozos de naranja es una combinación muy popular en España.
- Chocolate fondant. Es una variación muy utilizada en repostería para la fabricación de bombones y tartas. En este caso, su composición contiene un 40% de mantequilla y otro 40% de pasta de cacao.
- Chocolate en polvo. Cacao soluble que se consume para desayunar o merendar de manera líquida. Suele acompañarse de churros, pan o bizcocho.
El chocolate es un alimento rico en azúcares y grasas por lo que se recomienda consumirlo con moderación. Y en cuanto a su conservación… debes saber que el chocolate es sensible al calor y al frío, por lo que recomendamos guardarlo en lugares secos y frescos pero nunca en la nevera.
