16Nov

La tradición de comer porras en Zaragoza

En Grupo Cimorra elaboramos nuestras porras manteniendo las recetas originales y los procesos productivos artesanales que siempre nos han caracterizado, garantizando así la máxima calidad. Las porras son un producto perecedero, por ello su consumo tiene que ser inmediato y en el mismo día de su fabricación; si han pasado varias horas el producto pierde esponjosidad. En Zaragoza se distinguen las porras y los churros; sin embargo, en ciertas regiones de España como en Extremadura, Murcia o Castilla-La Mancha a las porras le denominan churros y a los churros, churros finos, delgados o pequeños. A lo que se le denomina porra es a la parte final de la espiral, que suele ser más gruesa y con forma de garra.

Las diferencias entre las porras y los churros

La fritura de las porras requiere un poco de tiempo más que la de los churros debido al tamaño mayor de estos y se denomina churrera, al instrumento utilizado para extrusionar la masa de los churros y en las porras se designa combrera. Sin embargo, la principal diferencia entre los churros y las porras está en su masa:

  • Bicarbonato sódico: la masa de las porras lleva un poco.
  • En las porras hay que dejar reposar la masa al menos diez minutos.
  • La masa de las porras es menos ligera que la de los churros, ya que tiene menos cantidad de agua por cada kilo de harina. La proporción relativa de harina con respecto a la de agua es superior a la masa de los churros.

 

La forma tradicional de freír las porras

Tradicionalmente una vez cargada la combrera se introducía la maza, quedando así preparada para tirar las porras. El operario de pie apoyaba la maza en el hombro y con las dos manos sujetaba las asas de la combrera para que ésta expulsase el hilo de masa de forma continua y uniforme con el fin de que no se produjesen irregularidades en el grosor. Por otro lado, otro operario se ayudaba con los palos de rodar e iba girando la masa hasta que ésta adoptaba una forma espiral. Esta operación se realizaba moviendo la pasta con la punta de los palos de rodar, obligándola a que girase sobre sí misma hasta que alcanzaba un tamaño de siete vueltas en total y un diámetro aproximado de 40 centímetros.

La operación de “volver la rosca” para que se friese también por el otro lado se realizaba con los palos de rodar y de la siguiente forma: se introducía un palo por debajo de la espiral y se sacaba por el centro; con el otro palo se guiaba el movimiento de volteo cruzándolo con el primero. Estos estaban bien pegados para que las espirales no se montasen unas encima de otras y perdiesen la forma de rosca. En último lugar, se dejaba escurrir unos instantes sobre la sartén y luego se dejaba sobre el tablero con los palos cruzados para facilitar el escurrido. A continuación, se cortaban con un cuchillo o unas tijeras, iniciando el corte por la parte exterior, cortando las porras con un tamaño aproximado de 15 cm.

Si quieres recibir tus porras o churros a domicilio o en el sector de la hostelería y los bares en Zaragoza no dudes en ponerte en contacto con nosotros llamándonos 976 080 456 o vía email info@grupocimorra.com. Con la primera tanda de churros y porras recién hechos comienza nuestra distribución a partir de las cuatro de la madrugada hasta las ocho de cada mañana.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *