Los mejores churros y churrerías de Madrid

Una de las tradiciones más castizas es disfrutar de unos buenos churros con chocolate cuando visitamos la capital de nuestro país. Para desayunar, merendar o a cualquier hora del día son un plan perfecto si hacemos una escapadita a Madrid. Por eso, hoy queremos mostraros algunos puntos clave en los que disfrutar de un delicioso chocolate o café con churros.

  • Chocolatería San Ginés: es uno de los sitios más populares en los que tomar un chocolate con churros en Madrid. Ubicado en el Pasadizo de San Ginés, el que precisamente le da nombre, fundada en 1894 y abierta las 24 horas. Se trata de un bar que recuerda los cafés de finales del siglo XIX. Cuenta con dos plantas en las que hay castizas mesas de mármol blanco y mostrador revestido de azulejos. Por su cercanía a la Puerta del Sol, es el lugar escogido por los más pacientes para tomar el primer chocolate del año.
  • La Antigua Churrería: se trata también de una de las churrerías más antiguas de Madrid, empezó en el Puente de Ventas y hoy en día cuenta con varias sucursales repartidas por la ciudad y municipios cercanos como Alcorcón, Móstoles o Getafe. Sus inicios se remontan a 1913 y van ya por la cuarta generación de churreros de la familia Quiroga.
  • Chocolatería Valor: cuenta con cuatro locales en la capital y ofrece diferentes tipos de chocolates. Sus churros, de masa esponjosa, también se han convertido en un referente. Quizá su establecimiento más popular es el situado en el Barrio de Salamanca. Sus locales están decorados con estilo clásico y sencillo, cuenta con varias mesas de mármol y sillas de madera, así como una terraza exterior.
  • Churrería cafetería Llorsan: En este caso, si no vas a comer churros, los churros pueden ir a ti. Ya que este establecimiento ofrece también desayunos a domicilio, tanto para particulares como para empresas.
  • El brillante de Atocha: además de ser famoso por sus bocatas de calamares, este establecimiento también es reconocido por sus churros y porras. Situado en la plaza Emperador Carlos V, es uno de los establecimientos más emblemáticos de Madrid que, si vas o vuelves a Zaragoza con el AVE, no tienes excusa para no visitarlo.

“Los churros son un alimento saludable y beneficioso”, tal y como aseguró hace varias décadas el catedrático Francisco Grande Covián. Una afirmación que apoya y explica la doctora Pilar Martín Vaquero de la Clínica Diabetológica D-Medical.

Los componentes de los churros son los mismos que los del pan: harina de trigo, agua y sal. Y la única diferencia es que el pan se hornea y los churros se fríen. Pero si usamos unas buenas materias primas, tal y como hacemos en Grupo Cimorra, como el aceite de oliva o el de girasol, el churro no absorbe tanta grasa.

Entre las opciones a las que solemos recurrir para desayunar, por ejemplo, los cruasanes, las galletas maría o los cereales, los churros son los que menos calorías tienen. Si nos fijamos en los azúcares, salvo que espolvoreemos azúcar por encima, sólo tienen 2-3 gramos. Por el contrario, los cereales tienen 39 gramos y las galletas 24gramos.

Además, cabe destacar que los churros no tienen nada de colesterol ni grasas saturadas, contienen muy pocos azúcares refinados, son ricos en fibra y no tienen ningún colorante ni conservante.

Como puedes observar, los churros contienen numerosas razones para que se conviertan en nuestro gran aliado a la hora de desayunar. Hace un tiempo, preparamos un post en el que ofrecíamos alternativas para preparar unos churros caseros saludables en las que, por ejemplo, podíamos sustituir la fritura por el horneado.

¿Y si elaboramos unos churros salados?

Aunque lo más común es comer los churros con chocolate o espolvoreados con azúcar, lo cierto es que pueden combinar a la perfección con productos salados. En este sentido, la innovación y la imaginación no tienen límites.

Basta con echar un vistazo en internet para encontrar numerosas opciones que, con las materias primas idóneas, el conocimiento y la experiencia de nuestros maestros churreros, permite crear unos churros perfectos para aquellas personas que prefieren alimentos salados.

La churrera Sandra Lafuente ha sacado a la venta el churro con queso y crema de pimiento (de piquillo o de padrón) y también los churros con queso, jamón y anchoa. En Madrid, Maestro Churrero pone a disposición de sus clientes los “Churros Deluxe”, y éstos están rellenos de ingredientes salados como el queso brie con sobrasada, ensalada de atún, pulpo a la gallega o jamón con salmorejo.

Una combinación muy aragonesa son los churros rellenos de ternasco con patata y vino tinto. Otra opción es el txanguro con aguacate, el queso de cabra con tomate rosa y albahaca, o el bonito con pimiento del piquillo y queso Philadelphia.

También podemos optar por churros de patata, queso Parmesano y mostaza, o los churros de patata con képchup y, por qué no unos churros con nuestro preciado jamón serrano.

Como podéis observar, un sinfín de combinaciones. Así, nuestra inquietud por innovar, probar cosas nuevas y sorprender a nuestra clientela hace que estemos en constante evolución y, ¿quién sabe?, quizá algún día nuestros churros salados puedan ver la luz.

Tipos de chocolate y características de cada uno de ellos

A la mayoría nos agrada y es un alimento que no suele faltar en ninguna despensa. Hablamos del chocolate, esa combinación homogénea de pasta de cacao o cacao en polvo y azúcar pulverizada que, en función de la mezcla, da lugar a una amplia variedad de chocolates con características diferentes. Por eso hoy queremos analizar qué tipos de chocolates existen y qué caracteriza a cada uno de ellos. Y es que no es lo mismo el chocolate negro que el chocolate con leche o el blanco.

  • Chocolate negro. Contiene, como mínimo, un 43% de cacao. El porcentaje de cacao determina también su amargura, es decir, mayor cantidad de cacao hace que el sabor sea más amargo y, al mismo tiempo, contenga menos porcentaje de azúcares y grasas.
  • Chocolate con leche. Mezcla el chocolate negro que hemos nombrado anteriormente con la leche. Su color es más claro, marrón, y no tan oscuro como el chocolate puro.
  • Chocolate blanco. Para obtenerlo se mezcla manteca de cacao con azúcar y materias sólidas de la leche. En este caso, como su propio nombre indica, el chocolate blanco es de color blanco. El color se debe precisamente a la falta de cacao en su elaboración.
  • Chocolate con frutos secos o cereales. El chocolate combina perfectamente con diferentes ingredientes. Algunas de las variaciones que podemos encontrar es la combinación de chocolate con frutos secos o cereales. El chocolate puede ser puro o con leche, y los trozos de frutos secos o cereales pueden encontrarse enteros o troceados.
  • Chocolate con frutas. Similar a la opción anterior, podemos mezclarlo con frutas enteras o troceadas, desecadas o confitadas. Por ejemplo, el chocolate con trozos de naranja es una combinación muy popular en España.
  • Chocolate fondant. Es una variación muy utilizada en repostería para la fabricación de bombones y tartas. En este caso, su composición contiene un 40% de mantequilla y otro 40% de pasta de cacao.
  • Chocolate en polvo. Cacao soluble que se consume para desayunar o merendar de manera líquida. Suele acompañarse de churros, pan o bizcocho.

El chocolate es un alimento rico en azúcares y grasas por lo que se recomienda consumirlo con moderación. Y en cuanto a su conservación… debes saber que el chocolate es sensible al calor y al frío, por lo que recomendamos guardarlo en lugares secos y frescos pero nunca en la nevera.

Sabor a churro, sabor a tradición en España

Los churros es uno de los principales manjares de nuestro país que, lejos de dañarse con el paso del tiempo, se ver fortalecido con el paso de los años. El churro es sinónimo de tradición es España y podemos encontrar históricas churrerías así como churrerías ambulantes que recorren los rincones más preciados de nuestro territorio.

Cada churrería tiene un ambiente propio así como su propia receta y forma de elaborar los churros. En algunos sitios se hacen alargados, en otros doblados, acanalados, friendo más o menos la masa, con o sin azúcar espolvoreada, etc. Todo es cuestión de gustos del maestro churrero o de la demanda de sus clientes.

Llega la época estival y, con ella, las vacaciones de verano. Entre los meses de junio, julio y agosto se celebran las fiestas patronales de gran parte de los municipios de nuestro país. Las fiestas de los pueblos van de la mano de las ferias y, éstas a su vez, de las churrerías. ¡Qué sería de las casetas, los coches de choque, el tiovivo o el tren de la bruja sin una churrería al lado!

El ambiente de feria y fiesta va siempre acompañado del aroma y el olor de las churrerías. Las luces de colores, el sonido de la música y de las sirenas, las tómbolas y las casetas de tiro llenas de peluches, el olor a churros y fritanga… son un sinónimo de identidad “made in Spain”.

Lo más típico es tomar un buen chocolate con churros para desayunar o como merienda, pero su equilibrado contraste de sabores, la mezcla de dulzura y amargura del chocolate con los aromas salados y aceitosos del crujiente churro hacen que sea la combinación perfecta para cualquier momento del día.

Cuando hablamos de churros o porras nos referimos a alimentos diferentes. No sólo por el tamaño, también por los ingredientes que contiene cada uno de ellos. Aunque aparentemente son muy similares y lo único que varía es su tamaño, lo cierto es que también varía su preparación.

Definiciones

Para empezar, haremos referencia a la definición que la Real Academia Española (RAE) realiza de cada uno de ellos:

  • Churro: Fruta de sartén, de la misma masa que se emplea para los buñuelos y de forma cilíndrica estriada.
  • Porra: Fruta de sartén, parecida al churro, pero más gruesa.

Si bien es cierto, en muchas ocasiones dependerá del lugar en el que nos encontremos. Incluso dentro de nuestro país, en función de la Comunidad Autónoma o ciudad en la que estemos, existen diferencias a la hora de denominar uno u otro. Por ejemplo, en algunos puntos de la Comunidad Valenciana o Andalucía se denomina churro tanto al churro en sí como a la porra. Sin embargo, en Zaragoza o en Madrid, establecemos una clara diferencia entre churro y porra.

Recetas

El propio Heraldo de Aragón reflejó en un artículo la diferencia entre churros y porras haciendo referencia a la receta de cada uno.

Para elaborar churros necesitamos harina de fuerza, agua y un poco de sal. Sin embargo, para elaborar las porras necesitamos también bicarbonato sódico. Aquí encontramos la primera diferencia de uno y otro.

Por otro lado, a la hora de prepararlos, la masa de los churros se mezcla con agua hirviendo y se remueve hasta que ésta coja cuerpo. En el caso de las porras, el agua no debe estar hirviendo sino a 40 grados, y se va mezclando poquito a poco con la masa.

Otra de las diferencias la encontramos en la fase de fritura. Para los churros es necesario que el aceite esté a 195 grados y, para las porras, a 205 grados aproximadamente.

Si después de esta explicación se ha quedado con ganas de degustar los deliciosos churros y porras que elaboramos en Grupo Cimorra puede encargar su desayuno en nuestra tienda online.

Bares, cafeterías, restaurantes, hoteles y residencias de Zaragoza cuentas con los churros de Churrería Cimorra como productos para acompañar cafés y chocolates, ya sea para desayunar o merendar.

Desarrollamos nuestra actividad artesanal, de fabricación y elaboración, desde 1999. A lo largo de estos casi 20 años hemos tenido tiempo de mejorar y profesionalizar nuestra receta para que nuestros clientes siempre puedan degustar unos churros caracterizados por su sabor y textura.

Manteniendo las recetas originales y los procesos productivos artesanales, hemos implantado los cambios necesarios para garantizar nuestros productos con la máxima calidad que el mercado nos exige día a día pero…. ¿cuál es el secreto para elaborar un buen churro?.

  • Mantener la receta tradicional. Para Churrería Cimorra la tradición manda, y por ello hemos querido mantener la receta original.
  • El aceite es uno de los elementos básicos que juega un papel muy importante en la fase de fritura. Los churros deben “nadar” en el aceite para que puedan conservar su forma tan característica.
  • Manga pastelera. Nuestros churros se caracterizan por tener una forma alargada y su medida es bastante uniforme. Para ello, es indispensable nuestra máquina churrera.
  • Tiempo de fritura. Los churros deben estar en el aceite de dos a tres minutos para que queden bien cocidos por dentro y con un dorado perfecto por fuera.
  • Una vez que los hemos pasado por el aceite, debemos dejarlos que se enfríen.

Nuestro mayor secreto empresarial es fabricar un producto de alta calidad, fresco y con un servicio inmejorable los 365 días al año.

Si aún no has probado nuestros churros, puedes contactar con nosotros en info@grupocimorra.com o en el 976 080 456 y solicitar una muestra sin ningún compromiso.

Con la llegada de la crisis económica en nuestro país, han aumentado el número de personas que han agudizado su espíritu emprendedor. Tener una idea, darle forma y hacerla realidad ha sido y es el sueño de muchos españoles.

Una opción de negocio puede ser abrir una churrería en tu ciudad o localidad. Y es que este tipo de negocio requiere una inversión bastante menor que otros establecimientos de hostelería. Además, la rentabilidad es mayor ya que el margen bruto es del 85 y 90%. Y los ingredientes necesarios para la fabricación de churros son económicos y básicos: agua, harina, aceite y sal.

Tienes la idea y eres consciente de los ingredientes que necesitas para fabricar churros pero, ¿qué puedes hacer para que tu idea de negocio tenga éxito?. Hoy desde Grupo Cimorra queremos aportarte algunos consejos o sugerencias previos a la apertura de la persiana del local.

Ubicación y espacio

Una de las claves fundamentales será la elección del local. Preferiblemente, en una calle o vía de alto tránsito y cercana oficinas, colegios, etc. No te preocupes si te detienes más de lo previsto en esa fase, debes escoger con mucho cuidado la ubicación de tu negocio.

Imagen

Ofrecer al cliente algo diferente es muy importante. Debes poner a su disposición un producto y un servicio excelente, pero también un espacio en el que obtener experiencias y emociones. Cuidar y mimar los pequeños detalles te permitirá marcar  la diferencia de tu churrería.

Innovación

El churro es un producto tradicional y sencillo. Y es precisamente esa sencillez y neutralidad la que permite innovar en los ingredientes, en la presentación y en la decoración del mismo, por ejemplo.

Proveedor

Puedes fabricar los churros tú mismo. Para ello debes hacer inversión en maquinaria y dar con una receta adecuada. Otra opción es elegir a un proveedor de confianza que, si te estás planteando abrir este negocio en Zaragoza, no dudes en contactar con Grupo Cimorra.

En Grupo Cimorra hemos plasmado nuestra experiencia en el ámbito de la pastelería y repostería en Zaragoza para recuperar los sabores y tradiciones de toda la vida. Por eso, desde Pastelería Cimorra volvemos a los orígenes para rescatar texturas y sabores, aderezados siempre con nuestro cariño, profesionalidad y tradición.

Para la elaboración de nuestros productos de pastelería y repostería creativa y artesanal seleccionamos materias primas de máxima calidad. Disponemos de estrictos controles de calidad que garantizan la identificación y trazabilidad durante todo el proceso de fabricación.

Damos el tiempo necesario a cada uno de nuestros procesos de elaboración, sin prisas. Amasados lentos, hidrataciones altas y varias fermentaciones. La elaboración de cada producto requiere de un proceso que cumplimos estrictamente y que nos ayuda a marcar la diferencia en los resultados.

Apoyados siempre por la última tecnología en maquinaria, que nos permite ofrecer un producto de alta calidad y con un toque artesanal. Mantenemos un continuo y riguroso control en planta, de conservación de los productos así como de transporte de los mismos.

Nuestro afán es la combinación de sabores de toda la vida con nuevos productos y tendencias. Combinamos tradición con innovación. Apostamos por los productos naturales, por la calidad de las masas y la materia prima, y ofrecemos siempre un producto recién horneado.

Contacta con nosotros en info@grupocimorra.com o en el 976 080 456.

Nuestros productos de pastelería y repostería son sinónimo de calidad y confianza.

Ahora que está de moda el concepto DIY  (do it yourself) o hágalo usted mismo que, además, durante las vacaciones de Navidad tenemos más tiempo libre y son frecuentes las reuniones familiares, en Grupo Cimorra queremos darte algunos consejos para preparar churros caseros.

Pasaréis un rato divertido y entretenido mientras los elaboráis, y disfrutaréis saboreando este dulce, sencillo y tradicional que se consume en toda la península española. Como siempre decimos, el churro es un recurso bien recibido, ya sea para desayunar o merendar, consumirlo solo, acompañado de chocolate caliente, leche o café.

Ingredientes

La receta es muy sencilla, no requiere mucho tiempo y está al alcance de todos los bolsillos. En primer lugar, comprueba que tienes todos los ingredientes necesarios para su elaboración:

  • 300 gramos de harina de trigo
  • 440 ml. de agua
  • 5 gramos de sal
  • azúcar para espolvorear
  • aceite oliva para freírlos

¡Importante! Con esta cantidad de ingredientes obtendrás una cantidad de churros recomendable para  10 personas. Así puedes calcular cuánta cantidad debes elaborar, en función del número de personas con las que los vayas a compartir.

Preparación

Calienta el agua con la sal en una cazuela hasta que empiece a hervir. Una vez que hierva, echa la harina y remuévelo hasta que unifiques la harina y el agua.

Introduce la masa en una manga pastelera con boca fina, preferiblemente en forma de estrella. Así, puedes ir haciendo las porciones de churros e ir introduciéndolos en la sartén. Muy importante esperar a que el aceite esté caliente y freírlos a fuego medio para evitar que se queden crudos por centro.

Una vez que estén fritos, es el momento de darles el toque dulce. Sácalos de la sartén y espolvorea azúcar por encima.

Consejos

Ten a mano papel absorbente de concina. De esta forma, una vez que saques los churros de la sartén, déjalos reposar sobre el papel y que éste absorba el aceite sobrante.

Si no tienes manga pastelera, puedes hacer uso de una bolsa de congelado y cortar una esquina bien finita.

Una vez finalizada la elaboración de los churros, toca disfrutar de su sabor y textura. Cuéntanos qué tal te han quedado y si tienes algún truco o consejo para su elaboración.